fbpx
Suscríbete a nuestra Newsletter
hola@anainas.com | +34 881 183 003
masaje pie de bebé

Trucos para relajar a tu bebé

Esas pequeñas personitas que llenan de alegría nuestro corazón también tienen sus momentos complicados. ¿Buscas trucos para relajar a tu bebé? Pues, ¡no te pierdas este post! Te traemos una serie de ideas para que la sensación de «ya lo he intentado todo, pero…» no te acompañe y te explicamos una serie de técnicas y consejos para tranquilizarles, sobre todo durante sus primeros meses de vida, cuando no saben aún cómo comunicar sus necesidades. ¡No te lo pierdas!

Observa: nadie conoce a tu bebé mejor que tú

Desde que nacemos, todas las personas tenemos rasgos de personalidad únicos y preferencias bien definidas. Esas características nos dan la información de qué puede necesitar nuestro bebé o qué le puede estar produciendo malestar. Los motivos habituales por los que puede llorar tu bebé pueden ser que tenga hambre, que esté sintiendo dolor (por ejemplo, si tienen una enfermedad) o que tenga sueño. 

 Tú sabes muy bien cual es la causa más probable de su alteración. Acostúmbrate a observar con atención sus pautas, toma nota de cómo va respondiendo y sobre todo fíate de tu instinto. No hay un manual único, así que, aunque haya bebés que respondan estupendamente, por ejemplo, a una siesta después de comer, eso no significa que a tu peque le vaya bien. Si prefiere tener un rato de actividad y juego, no lo dudes, tú sabes que eso funcionará.

Mima a tu bebé: fomenta el apego y no te cortes con los mimos

El contacto físico de un ser querido es una sensación maravillosa que funciona como un bálsamo tanto en bebés como en parsonas adultas. ¿Por qué reducirlos o tratar de pautarlos? Utiliza la empatía como aliada y verás que una personita que acaba de pasar muchos meses en el vientre de su mamá necesita ese contacto continuo para sentirse a gusto y a salvo.

Cuando nacen no conocen nada más, así que, necesitan mucho contacto físico y estar en compañía de tu olor y tu calor. Poco a poco irán descubriendo el mundo y verás que tu bebé se irá soltando a medida que se desarrolle su curiosidad. Ten en cuenta que se animarán más a «salir a explorar» si tienen la certeza de que vas a estar ahí cuando vuelvan. 

Aprovecha cada minuto de contacto y fomenta el apego. Si puedes, pásate a la lactancia materna y al porteo y haz una lista de sus mimos favoritos: besos, caricias, cosquillas, masajes… la lista es interminable y deliciosa. 

Cómo acunar para conseguir la calma

El movimiento rítmico, como el que se tiene, por ejemplo, al caminar o al mecer con los brazos, y que hacemos al acunar tiene un efecto calmante sobre tu bebé, ya que le recuerdan a su vida en el útero, según afirman varios estudios. Si no tienen hambre, ni dolor, ni sienten incomodidad por otra cosa, lo habitual es que se sumerjan en un profundo sueño o por lo menos que se queden en paz.

Busca la manera que más le guste a tu peque: apoyando la cabecita en el lado interno interno del codo con su espalda descansando en tu antebrazo, boca abajo mientras le sujetas por la barriguita, convirtiéndote en su silla para que se siente sobre ti, a caballito, sobre tus hombros… todas las formas son buenas mientras se mueva contigo. 

Pasear también relaja a los peques

Pasear al bebé es siempre recomendable y muy efectivo. La luz del sol, aunque esté nublado, le ayudará a sintetizar la vitamina D y esto es muy importante para que el sistema digestivo absorba el calcio. Además, un paseo tranquilo y al aire libre es algo relajante  y muy beneficioso, sobre todo si es por un parque o en plena naturaleza.

Por otro lado, los estímulos externos ayudarán a tu bebé a irse acostumbrando poco a poco a nuevas experiencias, olores y sonidos, pero pasear dentro del hogar también ayudará a calmar sus intranquilidades.

Cómo relajar a tu bebé: la técnica swaddling

La técnica swaddling consiste en envolver al bebé completamente en una muselina con los brazos tocando su cuerpo, de forma que recuerde las sensaciones de contención y protección que vivió mientras estuvo en el útero materno. Este método, también conocido como arrullo, se conoce desde tiempos inmemorables. Las civilizaciones antiguas ya envolvían a sus bebés en toquillas suaves y calentitas.

Este hábito, aunque en el pasado reciente cayó en desuso, se está poniendo de nuevo en boga, sobre todo en países nórdicos, dado que también ayuda al bebé a que no despertarse por sus propios movimientos incontrolados, algo normal en las primeras semanas después del parto. 

Cómo dar un masaje a mi bebé

Los masajes son una práctica diaria muy aconsejada en bebés a partir de su primer mes de vida. Antes de eso, las caricias son estímulo suficiente e irán preparando al bebé para esta rutina maravillosa que ayudará a estrechar vínculos y aliviar tensiones.

No es necesario seguir una técnica especial, pero suele ser más efectivo empezar por las extemidades,  continuar por el abdomen y espalda y terminar en la carita. Saldrá mejor si te ayudas con un aceite o crema hidratante untuosa, como nuestra crema hidratante anainas facial y corporal.

Primero, frota bien tus manos con la crema para que estén tibias y suaves y descubre todos los beneficios que le aporta a tu peque un buen masaje: irás fortaleciendo vuestro vínculo afectivo, hidratarás su piel, estimularás su sentido del tacto, ayudarás a que tome conciencia de los límites de su cuerpo, reforzarás su sistema inmunitario y aliviarás ciertos trastornos como los cólicos, los gases o expulsar flemas en caso de congestión.

El baño: la clave para relajar a tu bebé

Todas y todos conocemos el poder relajante del agua. El baño es una fantástica herramienta para relajar a tu bebé si se le ha estimulado demasiado, dado que este momento también le recordará su etapa de gestación, sobre todo, si también se le mece dentro del agua.

Como hemos comentado ya en el post de Cuidados para tu bebé, el agua no debe estar muy caliente y la duración no debe ser muy larga. Utiliza siempre productos naturales e infantiles. Anainas te ofrece un Gel & Champú único que cumplirá todas tus expectativas para que el momento del baño sea perfecto y en calma.

La succión: un comodín a usar con precaución

La succión es un movimiento reflejo que produce alivio en tu bebé, ya que el estómago y la musculatura se relajan. Esta solución es muy útil para un momento de gran tensión y lo ideal es que sea el comodín cuando otras estrategias no funcionan tan bien como esperábamos.

Hacer de la succión un acto continuo con el uso del chupete, los deditos o el pecho o biberón, puede, sin embargo, causar consecuencias no deseadas como una posible deformación del paladar, la necesidad de recurrir a este método por no haber trabajado otros o la sobrealimentación. Dosifícalo y busca alternativas siempre que puedas.

Cómo usar el ruido blanco para relajar a tu bebé

Una campana extractora, una lavadora centrifugando o un ventilador son algunos de los aparatos que producen sonidos monótonos que tranquilizan al bebé, según afirman varios estudios. El motivo es que la cadencia de estos sonidos recuerdan a los sonidos amortiguados que se escuchan desde el vientre materno, como el pulso, el ritmo de la respiración y el latido del corazón.

También funcionan hablar con el bebé susurrándole despacio, ponerle música suave o nuestra preferida: cantarle nanas o «anainar» en gallego, que, precisamente, ¡de ahí viene el nombre de nuestra marca! 

Lo que sientes importa: mantén la calma

Si tú no estás en las mejores condiciones para tranquilizar a tu bebé, primero revisa que todas sus necesidades principales estén cubiertas (alimentación, cambios de pañal, fiebre…). Si aún así tu peque no se relaja y tú tampoco, lo mejor es que pares, respires y hagas algo que te haga sentir bien a ti, lo que sea. Una vez estés mejor, verás que es mucho más fácil conseguir buenos resultados.

Además, seguro que te ayudará relativizar: el llanto no es un «enemigo» que hay que combatir, es simplemente la expresión de una emoción que tu peque está aprendiendo a controlar, igual que cuando es incapaz de parar de reír… No le des más importancia de la que tiene, a veces llorar un ratito es lo que le ayuda realmente a calmarse y mejor si estás ahí, en calma y haciéndole compañía. 

¿Y tú? ¿Qué trucos usas para relajar a tu bebé? ¡Cuéntanoslos en los comentarios!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Operación cofinanciada pola Unión Europea Programa Operativo FSE Galicia 2014-2020
Proxecto cofinanciado
Financiado por PEL Emprende Investimentos e Actividades 2019
Innovación, dixitalización e implantación de novas fórmulas de comercialización e expansión do sector comercial e artesanal
ECOINNOVACIÓN COMERCIAL